Región de Los Lagos
Territorio y Demografía
La actual Región de Los Lagos tiene una extensión del orden de 300 kilómetros desde el Norte (Río Pilmaiquén, límite Norte de la Provincia de Osorno) al Sur (Villa Vanguardia, en el límite sur de la Provincia de Palena) y una superficie aproximada de 48.583,6 km2, correspondiente a cerca del 6,5% del territorio nacional. Limita hacia el Este con la República Argentina, con la cual se conecta a través de 4 pasos fronterizos principales, cuyas cotas sobre el nivel del mar son inferiores a 1.300 metros, sumado esto a las consecuencias que se derivan de los tratados de libre comercio constituye un factor de importancia para la relación bilateral con este país.
Según información del Censo del 2002 y sus proyecciones estimadas, la población de la actual Región de Los Lagos asciende a 716.769 habitantes, equivalente al 4,74% de la población total del país, lo que se traduce en una densidad de 14,75 habitantes por Km2 .
En el período comprendido entre los censos de 1992 y 2002 la población de la Región creció en un 13,1%, cifra casi idéntica al crecimiento poblacional de Chile de 13,2%. Este incremento poblacional se ha manifestado territorialmente de manera bastante desigual, con Palena y Osorno creciendo bajo el promedio (1,2% y 6,9% respectivamente). Mientras, en el mismo período intercensal, las provincias de Chiloé y especialmente Llanquihue muestran incrementos muy por encima del promedio (18,7% y 22,4% respectivamente). Esta situación es coincidente con el desempeño económico de las diferentes provincias, concentrándose justamente el mayor crecimiento poblacional en aquellas zonas donde se radican aquellas actividades económicas más dinámicas.
En cuanto al grado de urbanización, el 65,2% de la población habita en áreas urbanas, mientras que el 34,8% es población rural, experimentando esta última un descenso paulatino en los últimos períodos intercensales. El sistema urbano regional se organiza jerárquicamente mediante siete centros urbanos principales que poseen más de 10.000 habitantes y que dado su peso demográfico y rol funcional, organizan el resto del sistema. Estos centros son: Osorno, Puerto Montt, Ancud, Castro, Puerto Varas, Quellón y Purranque.
Por otra parte, en materia de cartera exportadora durante los últimos años el salmón se consolidó como el producto preponderante en volumen. No obstante, se abrieron importantes para el desarrollo de una canasta de productos alimentarios provenientes de los sectores pecuario bovino, acuícola y de frutales mayores, menores y flores.
Las vocaciones productivas de la actual Región de Los Lagos, deben ser consideradas desde una lógica longitudinal, pues la conformación de los flujos espaciales de sus recursos naturales indica que estos se movilizan desde norte a sur y viceversa. En este contexto, se identifican 5 territorios productivos. En primer lugar, están los territorios identificados con la pesquería que se ubican en el litoral costero de las provincias de Osorno y Llanquihue y los mares interiores de Chiloé. Un segundo eje productivo es aquel con vocación silvícola, que se concentra en los espacios cordilleranos, tanto de la costa como de los Andes, el cual concentra cerca del 21% del total del bosque nativo nacional. Los mares interiores de Chiloé, el seno y el Estuario del Reloncaví son los territorios en que se concentra la actividad acuícola, mientras que en el valle central de las Provincias de Osorno, Llanquihue y Chiloé encontramos la actividad agropecuaria. Por su parte, la actividad turística se desarrolla en todo el territorio regional.
Si bien la lectura de la base estructural de la economía regional no varía, un cambio institucional como el actual requiere ser contextualizado, es decir, considerado al momento de los análisis y reflexiones, pues de acuerdo a las teorías hoy en vigor, la institucionalidad es la generadora de las políticas de fomento productivo, que hoy se potencia por la presencia de las Agencias Regionales de Desarrollo Productivo. Estas políticas apuntan a construir nuevos escenarios, fundamentalmente de asociatividad pública-privada, que fortalecen una cartera de proyectos pertinentes para la transformación de nuestras ventajas comparativas en ventajas competitivas, destacando la importancia de considerar a los territorios y sus habitantes como los beneficiarios últimos de estos procesos.

